El compost convierte restos de cocina y jardín en un mejorador de suelo gratuito. En el frío del sur el proceso es más lento, pero funciona si se cuidan cuatro puntos: el equilibrio de materiales, la humedad, el tamaño de la pila y el aislamiento.
Verdes y marrones
Un buen compost mezcla materiales ricos en nitrógeno (verdes) con materiales ricos en carbono (marrones). La relación carbono/nitrógeno ideal ronda 30 a 1, según la literatura técnica de compostaje.
- Verdes: restos de verduras y frutas, césped recién cortado, restos de poda tiernos, borra de café, estiércol de herbívoros.
- Marrones: hojas secas, paja, aserrín en poca cantidad, ramas trituradas, cartón sin tinta ni brillo.
En términos prácticos, usa más o menos dos o tres partes de marrones por una de verdes, medidas en volumen. Si huele a amoníaco, falta carbono; si no se calienta, falta nitrógeno.
Humedad: como una esponja escurrida
El rango de humedad óptimo está entre 50 y 70 %. Por debajo del 30 % la actividad biológica disminuye, y por encima del 70 % el agua desplaza al aire y se producen malos olores. Al apretar un puñado, debe salir una gota o dos, no un chorro. En Aysén, donde llueve bastante, lo más habitual es el exceso: cubre la pila con una tapa o un plástico en invierno.
Tamaño y aislamiento
Una pila pequeña pierde el calor rápidamente. En clima frío, apunta a una compostera de al menos 1 metro cúbico, ubicada en un lugar protegido del viento. Rodéala con fardos de paja o con tablas, y cúbrela con una lona en invierno.
Las fases del proceso
- Fase mesófila (bajo 40 °C): arranque, con microorganismos activos.
- Fase termófila (40 a 60 °C): la más rápida; elimina gran parte de los patógenos y semillas de malezas.
- Enfriamiento y maduración: la temperatura baja a la del ambiente y el material se estabiliza en humus.
Voltea la pila cada dos a cuatro semanas para airearla y mezclar. En invierno puedes reducir el volteo para no perder calor.
Qué no echar
- Carne, pescado, huesos y lácteos.
- Fecas de perros y gatos.
- Plantas enfermas, como papas afectadas por tizón.
- Malezas con semillas maduras o raíces persistentes, a menos que la pila alcance temperaturas altas.
- Cenizas en exceso, ya que elevan el pH.
Cómo saber si está listo
El compost maduro es oscuro, se desmenuza, huele a tierra de bosque y no deja ver los materiales originales. Ya no se calienta al voltearlo. En clima frío, el proceso puede tomar entre seis y doce meses. Úsalo como cobertura de 2 a 3 cm en el huerto o mézclalo con la tierra para macetas.
Fuentes
Las cifras son referenciales; ajústalas a las condiciones de tu terreno.



